La UEFA decidió tomar un camino distinto al de la FIFA en materia de videoarbitraje. El organismo europeo informó que no permitirá que el VAR utilice el criterio de “confusión de identidad” para revisar posibles simulaciones, una interpretación que generó una intensa polémica durante el Mundial 2026 tras la expulsión del delantero suizo Breel Embolo.
La determinación fue comunicada a los árbitros asistentes de video que participarán en las competiciones organizadas por la UEFA, dejando claro que el concepto de identidad equivocada únicamente deberá aplicarse en situaciones objetivas, es decir, cuando el árbitro sancione con tarjeta amarilla o roja al futbolista incorrecto.
De esta forma, el VAR no podrá convertir una falta sancionada sobre el terreno de juego en una amonestación por simulación utilizando ese criterio, como ocurrió en la Copa del Mundo.
EL CASO EMBOLO ABRIÓ EL DEBATE
La controversia se originó durante los cuartos de final del Mundial 2026 entre Argentina y Suiza.
En una acción dentro del área, el árbitro mostró inicialmente tarjeta amarilla a Leandro Paredes por una falta sobre Breel Embolo. Sin embargo, tras la revisión en el VAR, se concluyó que el delantero suizo había buscado el contacto y exagerado la caída.
Como consecuencia, la amonestación a Paredes fue anulada y Embolo recibió una segunda tarjeta amarilla, seguida de la expulsión.
La tarjeta roja llegó en el minuto 72, apenas cinco minutos después del empate suizo. Con el marcador 1-1, Suiza quedó con diez futbolistas y Argentina terminó imponiéndose 3-1 en la prórroga, un desenlace que provocó fuertes críticas por parte del conjunto europeo.
El caso de Embolo no fue el primero. La nueva interpretación del protocolo de la International Football Association Board (IFAB) había sido utilizada previamente durante el encuentro entre Estados Unidos y Paraguay.
En aquella ocasión, el árbitro amonestó al defensor estadounidense Tim Ream por una supuesta infracción sobre Miguel Almirón, pero el VAR determinó que el paraguayo había simulado la acción.
Tras la revisión, la tarjeta fue retirada a Ream y el amonestado terminó siendo Almirón.
ESTA ES LA POSTURA DE LA UEFA
Aunque la IFAB amplió recientemente el criterio de identidad equivocada para permitir revisar tarjetas mostradas al jugador incorrecto de cualquiera de los dos equipos, la UEFA considera que una simulación es una decisión interpretativa y no un error objetivo de identificación.
Por ello, el organismo europeo estableció que el VAR solo podrá intervenir bajo ese apartado cuando sea evidente que el árbitro sancionó a un futbolista distinto del verdadero infractor.
La decisión no elimina por completo la revisión de simulaciones mediante el videoarbitraje.
El VAR seguirá interviniendo cuando una simulación origine un penalti incorrecto, una tarjeta roja directa o una segunda amonestación claramente errónea que desemboque en una expulsión.
Lo que queda descartado es utilizar el criterio de identidad equivocada para revisar una primera tarjeta amarilla basada en una apreciación subjetiva.
LA UEFA TAMBIÉN RECHAZA LA ‘LEY PRESTIANNI’
El organismo europeo aprovechó la actualización de sus directrices para marcar otra diferencia respecto a la FIFA.
La UEFA confirmó que tampoco implementará la denominada “Ley Prestianni”, utilizada durante el Mundial 2026 para sancionar con tarjeta roja a los futbolistas que se cubran la boca mientras se dirigen a un rival o a un integrante del cuerpo arbitral.
Asimismo, el organismo europeo no expulsará automáticamente a los jugadores que abandonen el terreno de juego como forma de protesta por una decisión arbitral.
DOS MODELOS DISTINTOS PARA EL ARBITRAJE
Con estas decisiones, la UEFA deja clara su intención de limitar las intervenciones del VAR en acciones sujetas a interpretación, privilegiando que el árbitro mantenga el protagonismo en este tipo de decisiones.
En contraste, la FIFA ha apostado durante el Mundial 2026 por una aplicación más amplia del protocolo, incorporando criterios que han generado un intenso debate sobre el alcance del videoarbitraje y el impacto que puede tener en el desarrollo de los partidos.