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NAVA, COAH.- Ante las constantes columnas de humo negro y la presencia de partículas contaminantes en el ambiente, colectivos y planteles educativos de Nava y la región norte han recomendado utilizar cubrebocas como medida preventiva, principalmente entre estudiantes.
La advertencia surge por las emisiones de la central termoeléctrica José López Portillo, de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), donde se reportan presuntas fallas en los sistemas de control de contaminantes.
Familias del ejido El Encino, ejido Nava, Bosques de Río Escondido y colonia del Valle señalaron que los residuos oscuros se depositan sobre patios, vehículos y superficies domésticas, situación que ha incrementado la preocupación por las condiciones del aire que respiran.
Los señalamientos involucran a las centrales José López Portillo, conocida como Río Escondido, y Carbón II, instalaciones que utilizan carbón mineral para producir electricidad y cuyas columnas de emisiones pueden observarse desde distintos puntos de la Región Norte.
Reportes difundidos el 7 de octubre, atribuidos a fuentes internas de la CFE, apuntan a presuntas fallas en los precipitadores electrostáticos, dispositivos que utilizan cargas eléctricas para capturar partículas y cenizas antes de que los gases sean expulsados por las chimeneas.
El problema cuenta con antecedentes documentados. En la fiscalización de la Cuenta Pública 2018, la Auditoría Superior de la Federación detectó retrasos de cinco meses en trabajos para sustituir precipitadores electrostáticos de dos unidades de Carbón II, correspondientes a una contratación de 1,096.2 millones de pesos.
A las denuncias sobre los equipos se sumaron cuestionamientos acerca de la calidad del carbón utilizado, así como de los procedimientos para recibir, verificar y mezclar el combustible que ingresa a las instalaciones.
Habitantes y colectivos ambientalistas solicitaron la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para revisar los sistemas de control, realizar mediciones de partículas suspendidas y determinar si las plantas cumplen con los límites establecidos en la normativa ambiental.
También reclamaron que la CFE informe públicamente sobre las condiciones operativas de sus unidades generadoras y los trabajos de mantenimiento realizados.
La inspección resulta fundamental para establecer la composición y concentración de las emisiones, evaluar posibles riesgos para las comunidades cercanas y determinar si corresponden medidas correctivas o sanciones administrativas.