PROTECT YOURSELF with Orgo-Life® QUANTUM TECHNOLOGY
Orgo-Life the new way to the future Advertising by Adpathway
La adversidad no ha sido un obstáculo para Drake Maye, quien atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y se ha convertido en el principal motor de los New England Patriots. Pese a perder a buena parte de sus titulares ofensivos por lesión, el quarterback ha mantenido un nivel sobresaliente y sus estadísticas lo colocan entre los pasadores más productivos de la NFL.
Desde el 1 de octubre, el egresado de North Carolina suma mil 398 yardas por pase, con una efectividad del 68.8 por ciento y apenas dos intercepciones. Su rating de 122.2 es el mejor de la liga durante ese periodo, mientras que sus 17 touchdowns totales también representan la cifra más alta entre los quarterbacks.
Maye ocupa el tercer puesto en yardas aéreas y comparte la tercera posición entre los pasadores con menos intercepciones. Más allá de los números, su principal mérito ha sido mantener la eficiencia de una ofensiva que ha tenido que reinventarse semana tras semana.
UNA OFENSIVA GOLPEADA POR LAS LESIONES
El rendimiento del quarterback adquiere todavía más valor cuando se revisa la cantidad de ausencias que enfrenta Nueva Inglaterra. Ocho jugadores ofensivos están fuera de circulación, entre lesionados y elementos colocados en la reserva de lesionados.
La lista incluye a tres de sus principales receptores: Brown, Doubs y Hollins, además del ala cerrada estelar Hunter Henry. También están fuera dos elementos importantes de la línea ofensiva, Mike Onwenu y Ver-Tucker, así como el corredor TreVeyon Henderson.
Se trata de bajas que podrían comprometer el funcionamiento de cualquier equipo, pero Maye ha encontrado la manera de mantener a los Patriots competitivos y demostrar que puede responder incluso cuando no cuenta con sus principales socios ofensivos.
REMONTA ANTE MIAMI Y EMULA UNA MARCA DE BRADY
Una de sus actuaciones más representativas llegó el 1 de noviembre, cuando Nueva Inglaterra derrotó 24-19 a los Miami Dolphins. Maye completó una actuación de 199 yardas por pase, dos touchdowns aéreos y uno por tierra, sin sufrir pérdidas de balón.
El encuentro estuvo condicionado por el clima y las numerosas ausencias, pero el quarterback encontró alternativas entre jugadores con menos experiencia, como Douglas, Chism III y Raridon. Lejos de perder precisión, encabezó tres series consecutivas de touchdown durante la segunda mitad, con las que los Patriots consiguieron darle la vuelta al marcador.
Su actuación también le permitió alcanzar cinco partidos consecutivos con al menos tres anotaciones totales, una racha que ningún quarterback de Nueva Inglaterra conseguía desde Tom Brady en 2007.
La temporada aún está lejos de terminar, pero Maye comienza a justificar las expectativas que existen sobre su talento. Su capacidad para producir sin sus principales armas ofensivas habla de su madurez y de la confianza que ha ganado dentro del equipo.
Si consigue sostener este nivel y recupera a sus compañeros lesionados, Nueva Inglaterra podría convertirse en un rival todavía más peligroso. Por ahora, el joven quarterback está demostrando que no necesita tener a toda su ofensiva titular para mantener a los Patriots en la pelea.