Ante cambio climático, se reducen asignaciones de hasta 16% para México en tratado con EU
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La directora del Foro Permanente de Aguas Binacionales, Rosario Sánchez, advirtió que los efectos del cambio climático han vuelto cada vez menos confiables y estables las aguas superficiales de la cuenca compartida entre México y Estados Unidos, lo que obliga a la región fronteriza a replantear su histórica dependencia del Río Colorado.
Ante un escenario de escasez que especialistas consideran permanente e irreversible, señaló que México debe acelerar su adaptación para reducir su dependencia de este recurso superficial.
De acuerdo con proyecciones de expertos, México enfrentaría una reducción cercana al 16 por ciento en su asignación de agua del Río Colorado, equivalente a unos 250 millones de metros cúbicos para el próximo año.
Aunque la medida aún no ha sido oficializada ni negociada a través de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), Sánchez explicó que la estimación es consistente con la tendencia de recortes iniciada en 2021 bajo el marco de las minutas binacionales 323 y 330.
La administración de la cuenca baja opera mediante un plan flexible a 10 años, que ajusta las asignaciones cada dos años con base en modelos matemáticos que consideran los niveles de almacenamiento de las presas.
Bajo este mismo esquema, entidades estadounidenses como Arizona enfrentarían reducciones cercanas al 40 por ciento de su asignación, lo que confirma que la escasez de agua superficial afecta a todos los usuarios de la cuenca.
VALLE DE MEXICALI ENFRENTARÁ COSTOSA RECONVERSIÓN
La especialista indicó que el impacto más severo recaerá en el sector agrícola de Baja California y Sonora, entidades que dependen del Río Colorado y donde la agricultura consume alrededor del 80 por ciento del agua disponible.
En el Valle de Mexicali, una de las principales zonas agrícolas del país, la disminución del recurso ya obliga a los productores a analizar la reconversión de cultivos, como sustituir viñedos por plantaciones de agave para la producción de tequila.
No obstante, Sánchez advirtió que este proceso es complejo y costoso, ya que implica modificar las condiciones del suelo, realizar inversiones millonarias y esperar varios años para obtener resultados productivos.
A ello se suma la incertidumbre financiera. Recordó que durante los recortes aplicados hace cuatro años, el Gobierno de Estados Unidos destinó cerca de 10 millones de dólares para apoyar proyectos de conservación e incentivos agrícolas en México, recursos cuya aplicación aún permanece inconclusa.
Para el nuevo escenario, agregó, se prevé que las reducciones se apliquen sin compensaciones económicas, por lo que los gobiernos federal y estatales deberán absorber el costo de las inversiones necesarias para enfrentar la crisis.
CRECE DEPENDENCIA DE AGUA SUBTERRÁNEA
Ante la disminución del agua superficial, los usuarios de la frontera han incrementado de manera acelerada la extracción de agua subterránea.
Sánchez señaló que en los últimos años el volumen extraído de los acuíferos prácticamente se ha duplicado respecto al agua superficial utilizada. Sin embargo, advirtió que estos acuíferos presentan sobreexplotación, altos niveles de salinidad y contaminación derivada de los retornos del riego agrícola.
Además, indicó que las aguas subterráneas transfronterizas carecen de una gobernanza adecuada y de un monitoreo permanente por parte de las autoridades mexicanas, lo que incrementa la vulnerabilidad hídrica y representa un riesgo para la seguridad de ambos países.
Como conclusión, Rosario Sánchez afirmó que las ciudades fronterizas aún carecen de una planeación con enfoque ecosistémico, ya que no fueron diseñadas para captar, almacenar y reutilizar el agua de lluvia ni para aprovechar sus recursos hídricos como infraestructura de resiliencia frente a los efectos del cambio climático.
Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila. Tiene once años como reportera. Ha publicado en medios locales y nacionales. En 2013, fue becaria del programa Prensa y Democracia de la Universidad Iberoamericana, campus Santa Fe. Y en 2018 obtuvo la Beca de periodismo judicial en Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad. Es integrante del Border Center for Journalists and Bloggers. En 2020 y 2021 obtuvo menciones honoríficas, en el Premio del Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte.